Dia 30 Alcaudete – Puerto Lope 51km

Salieron frescos y dispuestos a la etapa de hoy, tocaba un ascenso de montaña de 550 a 910msnm. Comenzaron a rodar y el camino fue suave, con una bajada del 7%, luego subiendo y bajando. Ya después de haber avanzado unos 6km comenzaron a sentir que la montaña estaba más cerca. La subida serpenteaba entre curvas y largas rectas sin aviso de un final. Subieron y atravesaron un pueblo todo inclinado, como la carretera, llamado Ventas del Carrizal. Subieron un poquito más hasta que divisaron el plano que anunciaba el camino al pueblo donde repostarian hoy: Alcalá la Real.

En esa recta, que pertenecía a una carretera secundaria, había varias fincas y casas bastante llenas de frutales, granadas, membrillos, manzanas, caquis y uvas, todos cogiendo color para la época, obviamente no podían faltar los dichosos olivos que habían acompañado la provincia de Jaén y ya justo al final una higuera frondosa y llena a reventar de higos verdes y maduros de un tamaño considerable. Cogieron todo lo que la planta y los pájaros dejaron de fácil acceso, cargaron sus bicis y salieron a recorrer los últimos 7-9km del día.

Entraron al pueblecillo y pararon en una famosa floristería/frutería que tenía cosas de huerta donde compraron 4 melones blancos, unos dos de los cantaloupe, una mini sandía que pesaba casi 2kg y unos tomates de huerta que se comían con los ojos. Pagaron, cargaron sus camiones y se fueron a un parquecilo cercano a un supermercado. Hicieron sus entrenamientos del día, había buen trabajo de piernas y torzo, para el rubio hubo unas paradas de mano y para la morena varios ejercicios de hombros, pecho y brazos. Se echaron a descansar, bebieron un zumo de piña así como decidieron caerle a los melones blancos, una decepción de sabor para la morena, por ello, decidió volver a pasar por el super a mirar que más podía comer, decantándose por una barra de ensalada. El rubio se comió su tipica ensalada de tomate y pepinos con olivas y unas habas baby preparadas al estilo del sur, que no estaban para nada buenas tampoco.

Hoy no tuvieron mucha suerte con el combustibles, menos mal y al menos los higos salvaron el día.

Al cabo de unos minutos decidieron arrancar la ruta, habían más planicies y algunas pocas bajadas, solo hubo 2 subidas suaves y cuando observaron la hora, daban las 20. 30 y llevaban ya 21 km. Buscaron refugio al pasar Puerto Lope, en el usual hotel los olivos. Montaron campamento, se ducharon y fueron a la hamaca alumbrados por la luna llena que inundaba toda la montaña y cada recoveco entre los olivares.

Día 31 Puerto Lope – Granada 38 kms

Cuando ya tenían casi todos los equipos empaquetados, arrancaron hacia el siguiente pueblo, Pinos Puente. En el fondo cubierto por la bruma de verano se veía una gran planicie,y en el fondo una sierra de montañas altas, donde al pie de las mismas se adivinaba una ciudad, tendría que ser Granada.

Eran las diez de la mañana cuando vieron las naves de Mercagranada, poco después entraron al barrio de Chana. Unos minutos más adelante habían varios súper con máquina para hacer zumos de naranja o zumos de frutas hechos en frío.La morena había precisado algunas ecotiendas para reponer las barritas de fruta deshidratada que ya se le habían acabado.

Habían quedado con Víctor, un chico que forma parte de la red Warmshowers, con quien nuestros cicloviajeros lo habían contactado para parar unos días en Granada. Por el camino pararon en una frutería por un melón piel de sapo con muy buena pinta. Después de unos 15 minutos de esfuerzo podían contemplar desde la entrada de la casa de Víctor un cacho de la Sierra Nevada. Después de charlar un rato, el hambre se hacía sentir, los zumos de la mañana ya estaban más que digeridos. Compartieron el melón de casi cinco kilos más otro melón de unos cuatro kilos comprado en Alcaudete. El melón de Alcaudete resultó ideal para saciar la sed y el comprado el mismo día para satisfacer la necesidad de dulce.

Sobre la seis salieron andando a hacer turismo de supermercados, a la vez claro pasear por las calles del barrio Bola de Oro y los bordes del río Genil. Con lo necesario para preparar la cena volvieron en bus nuestros ciclistas, las piernas habían dado suficiente para el día. Prepararon una «pasta» con fideos de calabacines, hicieron una «salsa» con tomates frescos y un pequeño sofrito con pimientos, cebolla y los corazones (no fideables) de los calabacines.

Compartieron la cena con el amo de la casa entablando una conversación bien entretenida por los maravillosos países que había viajado. Bien confirmado el anochecer y con los párpados pesados cada uno se fué a duchar y a dormir. Se quedaron dormidos con el frescor de la noche y el claro de luna que entraba por la ventana.

Dia 32 Granada 17km (Andando)

Los ciclistas salieron temprano a darle una buena vuelta a la ciudad. Victor les invitó a pasarse por su coworking en el centro de la ciudad, con lo que nuestros ciclistas aceptaron incluir en su ruta. Cogieron el bus hasta el centro y comenzaron a caminar la ciudad. En una de esas calles avistaron y decidieron entrar a la catedral para mirar uno de los monumentos típicos de la zona, que bien opacados están por la fama de la Alhambra.Sinceramente nuestros ciclistas quedaron impresionados porque realmente la catedral es muy bonita y está llena de una cantidad increíble de elementos artísticos bellísimos como cuadros, esculturas, piezas de oro y plata, entre otros elementos de valor.

Después de realizar el recorrido autoguiado, salieron camino al Coworking que Víctor les había invitado para que pudieran disfrutar de las maravillosas vistas que ofrecía este punto tan céntrico desde su ático. Estando en el lugar, coincidieron con los coworkers que disfrutaban de su desayuno. Nuestros ciclistas acompañaron y conversaron mientras los compañeros tomaban sus típicos y no tan tipicos tentempiés matinales.

Se fueron a caminar y recorrer la ciudad después de preguntarle a una oriunda sobre lo más interesante de ver. Subieron al barrio Albaicin, zona musulmana, donde las callejuelas abundaban y las casas blancas le recordaban a la morena sus 3 meses en Marruecos durante el confinamiento de este año. Subieron hasta el mirador de San Nicolás y vieron toda la ciudad.

Ya eran las 14h y por suerte habían subido todo el rato en sombra, ahora sin embargo, había varias zonas arropadas por el deslumbrante sol. Regresaron a casa, hicieron sus movilizaciones y entrenamiento del día, ya luego comieron un melón no tan bueno como el del día anterior y se dirigieron tras descansar un ratito al centro de nuevo.

Nuestros ciclistas, gracias al covid, consiguieron entradas para el mismo día en la Alhambra, normalmente tienes que comprarlas con un mes de antelación. Subieron al famoso monumento y se deleitaron con esos jardines y palacios típicos musulmanes que, sin lugar a dudas, dejan muy muy atrás a la tradición cristiana. 2h más tarde, bajaron por la cuesta del rey chico, recomendada por la Granadina, vieron el atardecer y fueron a por unas patatas asadas rellenas que al rubio le apetecían un montón. En el lugar donde las ofrecían, había muchas opciones veganas, pero no habían las dichosas patatas. Se pidió una ensalada y algo así como una empanada de espinacas y especias, no era frita ni horneada, era como varias hojas finas como creps que envolvian los 2cm de relleno de espinacas.

Volvieron a casa, la morena cenó uvas verdes moscatel super dulzonas y luego un medio aguacate que quedaba por allí de la cena del día anterior. Ambos ya cansados, se bañaron y prepararon para descansar, después de tanto caminar y el entrenamiento del día sintieron la fatiga y el llamado de morfeo. Mañana les espera una nueva experiencia y más Granada para patear.

Día 33 Granada

Para este día el único compromiso relevante era ir a una sesión de entrenamiento de Functional Patterns: un sistema de entrenamiento corporal que busca optimizar los movimientos musculares y articulares de quienes lo practican. El principio base de abordaje de la técnica es descubrir qué disfuncionalidades ha desarrollado una persona mediante el estudio de la posición corporal en fase estática y dinámica. Tomando esos datos en consideración se establece un programa de entrenamiento personalizado para corregir los patrones de movimiento inadecuados memorizados por el sistema nervioso.

Los resultados de esta técnica son sorprendentes, personas con escoliosis muy pronunciadas, parálisis cerebral y otros padecimientos bien chungos han mejorado su calidad de vida de forma increíble.En España hay apenas dos entrenadores certificados para aplicar esta técnica, uno en Madrid y otro en Granada.Nuestros ciclistas tenían cita en el centro de Julio, el entrenador de Functional Patterns a las once de la mañana.

Cogieron el bus para llegar hasta la otra punta de la ciudad. Julio es un chico encantador y muy atento, es también osteópata por lo que combina sus conocimientos con los entrenamientos funcionales.Como la morena y el rubio iban por primera vez, empezaron a trabajar los patrones de movimiento en posición estática, de una vez sintieron como el enfoque de trabajo era totalmente distinto a lo que habían experimentado en otras disciplinas.

Pasada media hora y bien sudorosos pasaron al trabajo dinámico, de igual forma con el enfoque particular de la técnica. Sin apenas peso sus cuerpos estaban reaccionando de una forma totalmente nueva, mucha conciencia corporal y pequeñas correcciones salían de modo natural, todo ello en una clara búsqueda del mejoramiento de la funcionalidad muscular y articular. En apenas una sesión de trabajo de alrededor de una hora los ciclistas sintieron modificaciones positivas en sus cuerpos, haciendo que la experiencia resultara tan sorprendente como gratificante.

El resto del día nuestros ciclistas lo dedicaron a realizar alguna compra de fruta y terminar el día estando chilling en la casa de Víctor. Un día mas que productivo.

Día 34 Granada – Madrid (Blablacar con Francisco)

Nuestros cicloviajeros tenían un viaje express a Madrid. El rubio tenía pendiente terminar un postgrado en Shiatsu iniciado en el 2019, y la morena aprovecharía para ver a parte de su familia.

El Shiatsu es una técnica de digitopuntura japonesa que se utiliza para aliviar dolores musculares y articulares, disminuir los efectos negativos del estrés y la ansiedad y para un montón de afecciones crónicas. El terapeuta sólo necesita sus manos para aplicar la técnica, se puede trabajar sobre una camilla o en el suelo sobre una esterilla. Los resultados son tan buenos y la forma de trabajo es tan sencilla que el rubio se enamoró de esta disciplina.

Para formarse acudió a la Escuela Japonesa de Shiatsu en Madrid, ésta es dirigida por el Sensei Shigeru Onoda, un profesional del Shiatsu con más de 35 años de experiencia formado en el Japan Shiatsu College de Tokyo en Japón. El rubio después de haber realizado la formación profesional de Shiatsu decidió hacer un postgrado de nueve meses para mejorar sus cualidades como Shiatsupractor. El tema es que las circunstancias del principio del 2019 hicieron que algunas clases del postgrado fueran anuladas y reprogramadas para un fin de semana de septiembre.

Para ir a Madrid de forma veloz y segura escogieron viajar a través de blablacar. Al mediodía la morena y el rubio ya estaban en su destino madrileño. Pasaron una tarde tarde increíble compartiendo con la familia de la morena que vive a ratos en la capital española.

Día 35 Madrid 8km

Casi hubo que madrugar para ir a la penúltima clase de Jyuku Shiatsupractor. Ese día la morena decidió acompañar al rubio hasta la Escuela Japonesa de Shiatsu, una pequeña caminata de 45′ por las calles y parques de Madrid.

Gracias al frescor de la mañana el aire de la capital se siente más limpio y agradable, los árboles maravillosos están continuamente regalando aire renovado y fresco a los agitados capitalinos.

Durante las seis horas de clase repasarían como hacer una valoración de dolores de espalda (lumbalgia, dorsalgia y cervicalgia), realizar el tratamiento adecuado y repasar la maravillosa técnica de masaje abdominal Anpuku, un regalo milenario legado por generaciones de masajistas japoneses.

Cansado pero contento el rubio regresaría a su morada madrileña para compartir una tarde de películas en familia, algo ajeno a lo que acostumbran nuestros cicloviajeros aún así para repetir de vez en cuando para romper las rutinas. Tarde de risa y de relacionarse de una forma diferente.

Día 36 Madrid 11km

Hubo nuevamente que madrugar para ir a clase, es domingo, aunque ya ese día es el de finalización del postgrado Jyuku Shiatsupractor.

Y a todo esto…¿Sabrías decir qué quiere decir Jyuku? Cuando un japonés quiere formarse más a profundidad en una disciplina acude a clases particulares. Para ello se solicita el servicio de un profesor o sensei que domine muy bien esa disciplina. A esta práctica se le conoce como Jyuku. De allí que la Escuela Japonesa de Shiatsu haya decidido ofrecer a los Shiatsupractor profesionales un postgrado con ese nombre. Esta formación existe desde el año 2015, y está dirigida exclusivamente a terapeutas de Shiatsu profesionales, además por su duración solo acceden a ella profesionales de España y Portugal, existiendo a día de hoy unos 100 profesionales con esa acreditación en la península Ibérica.

Para ese día el Sensei Onoda quería repasar los tratamientos especiales que se realizan para equilibrar el cuerpo de las mujeres. Tanto para adultas, embarazadas, en proceso de menopausia y luego ya más entradas en edad.

El Shiatsu mediante la estimulación de ciertos puntos específicos puede impulsar la correcta producción de hormonas en el cuerpo. Las mujeres de por sí, tiene esa facultad de engendrar la vida a través de sus cuerpos. Cuando no están en gestación su cuerpo aprovecha el ciclo menstrual para desintoxicarse, una maravilla para la naturaleza.

La contraparte es que con el estilo de vida actual que tenemos suelen producirse desequilibrios hormonales y físicos en todas las etapas de la vida. Por ello es muy importante que las mujeres estén atentas a las reacciones de su cuerpo, y ante cualquier cambio persistente acudir a un profesional en el que ella confíe, alternativo o convencional.

A media mañana el Sensei Onoda les regaló a cada uno un pequeño presente, un amuleto de la buena suerte para ser llevado por los futuros Jyuku Shiatsupractor. El rubio se quedó con un gato de la suerte muy cuqui.

Para acabar con el postgrado, una vez más volvieron a practicar Anpuku. Este tipo de masaje abdominal es capaz de regular el funcionamiento de los órganos internos del cuerpo, actúa también de forma muy eficiente para muchas afecciones de la espalda, en especial a nivel lumbar.

Poco antes de las tres de la tarde les entregaron sus diplomas e hicieron las tradicionales fotos tan queridas en la cultura japonesa. Mientras el rubio madrugaba para su última clase de Juyku, la morena también madrugaba para activar el lado deportivo de su clan familiar. La propuesta era ir a recorrer un trecho de camino en Navacerrada.

Salieron «temprano» para evitar el sol, casi a las 9. Comenzaron a cominar por la sierra a las 10, una ruta bastante suave y pintoresca. A las 11 llegaron al segundo mirador y a la 1 menos 10 la morena estaba esperandolos abajo en el punto de partida. 11km en total con ascenso a 1850msnm, bellísimas vistas y hermosos colores.

Por la tarde descansaron y los ciclistas prepararon sus mochilas para la vuelta a Granada, el camino continúa para ellos. Durante estos días nuestros ciclistas mantuvieron su alimentación saludable basada en fruta fresca, actividad física, contacto con la naturaleza y descanso, pilares básicos de una buena salud.

Dia 37 Madrid – Granada

Nuestros ciclistas madrugaron para poder coger el coche blablacar de vuelta a sus bicis y equipaje. Después de las planicies de Castilla, al fin entraron en Andalucía, cambio de paisaje y en un abrir y cerrar de ojos llegaron a Granada.

Recorrieron un poco más las calles y luego a eso de las 16 volvieron a casa de Víctor a planear la ruta y descansar para mañana retomar su viaje.

Dia 38 Granada – Tablate 52km

Nuestros ciclistas partieron un poco antes de las 8am con muchas ganas y ánimos de rodar. Los primeros km fueron de bajada. Después comenzó un ascenso largo y suave de aprox 27-28km de subida hasta el poblado de Padul.

Cuando llegaron nuestros ciclistas decidieron repostar provisiones en el mercado local. Cargaron sus camiones y arrancaron vía Ruta de la Cabra, sugerencia del hospedador quien la había hecho pero en moto. Cuando llevaban 2km, se dieron cuenta que la pendiente era demasiada para el peso. Regresaron al Padul, cargaron agua, lavaron sus frutas y decidieron finalmente coger la nacional vía Motril.

Después de avanzar unos km consiguieron un espacio en un aparentemente abandonado centro de naturaleza en honor a los huesos de Mamut encontrados en la zona. A penas llegaron realizaron sus entrenamientos y luego se dispusieron a descansar, comer su melón, uvas, higos y sus primeras chirimoyas del año después de haber bebido un litro de zumo de piña, mango y maracuya.

A las 18.30 arrancaron vía Motril, avanzaron unos km más entre subiditas y bajadas, rectas y curvas, eso sí, con las hermosas montañas de fondo. Siguieron avanzando ya entre barrancos, deslumbrados por las bellas montañas cuál paisaje de sus infancias en Mérida, Venezuela.

Ya eran las 20h y la morena vio un bosque bien tupido de una planta que casi no hay en Andalucia, pues sí, olivos. Sembrados en terrazas en pleno barranco, dieron cobijos nuestros ciclistas quienes pasaron la noche allí acompañados de pequeñas cabras montesas y aves del lugar.

Después de montar todo, el rubio aprovechó para cenar un gigantesco boniato asado con un aguacate casi del mismo tamaño. La morena no tenía hambre, pero si mucha sed, con lo que aprovechó para beber una leche vegetal de avena, avellanas y cacao.

El manto azul oscuro cubrió el cielo por completo, se dieron su amada y temida ducha, que la brisa fresca nocturna del barranco hacía difícil de disfrutar, y se fueron a la cama a descansar para mañana continuar.

Día 39 Barranco de Tablate – Nerja 71 kms

Hacia las 7 y media salieron de sus hamacas, empacaron sus hamacas. Cogieron una bajada rodeados de montañas verdes, en algunas lomas cercanas habían antenas eólicas expectantes de algún soplo de aire. Muy pronto vieron el pueblito de Ízbor, un conjunto de casas blancas enclavadas en la enorme montaña, un paisaje pintoresco y entrañable a la vez.

Después de toda bajada viene una subida, y así fué, a pasar el pueblo de Acebuche hubo que escalar una pendiente de un par de kilómetros, pero al pasar una curva ya venía una bajada con una hermosa vista sobre el embalse del río Guadalfeo. Al pasar la represa la carretera continúa en falso plano positivo siguiendo los meandros del río.

Algunos kilómetros más adelante las montañas se abren. Antes de entrar a Motril, nuestros cicloviajeros se dirigen hacia el oeste por la N340, atravesando primeramente Salobreña. Son las 10 y media, han recorrido un poco más de 25 kilómetros, pero con ganas de continuar.

Ahora están continuamente subiendo y bajando, pasando los diferentes barrancos de la sierra que cae al mar. Cuando han llegado a Almuñécar han recorrido más de 40 kilómetros, hay hambre, allí han de parar, sí o sí. En el medio del pueblo, se dirigen hacia una distribuidora de frutas que está detrás de una gasolinera. Allí pueden comprar una cesta con 10 mangos gigantes, casi todos maduros y un melón piel de sapo de más de 5 kilos. Después de haber cargado con ese botín se dirigieron hacia el parque botánico arqueológico El Majuelo.

Escogieron un lugar estratégico por su tranquilidad y cercanía a los baños para montar su área de descanso. Compartieron primero el melón para calmar la sed, luego le entraron a los mangos más maduros.

Un poco antes de las seis los cicloviajeros levantaron su área de descanso, querían avanzar un poco más para que la etapa del día siguiente fuera más corta. Cogieron agua, compraron unos aguacates de la zona y un pan de centeno casero para el rubio. Para salir de Almuñécar una buena subida para coger calor, bajaron hacia la playa de La Herradura para volver a subir hacia los Alcantilados de Maro-Cerro Gordo.

Se estaba acercando la noche, era hora de buscar un lugar para descansar, sin embargo como estaban pobres de agua seguían avanzando. A las 8 y media de la tarde entraron a Nerja, un hermoso acueducto les daba la bienvenida, mientras avanzaban hacia el centro de la ciudad los ciclistas ya estaban conscientes de que les tocaría buscar hospedaje en la villa.

Pararon un momento cerca de un súper para buscar un hospedaje. Mientras la morena hacía las diligencias para conseguir una habitación, el rubio cenó aguacate con pan de centeno. Minutos después la morena lo acompañó probando unos aguacates miniatura del año anterior.

Sobre las nueve, ya en plena oscuridad se dirigieron hasta el hostal que habían encontrado, la amable hostelera les prestó una habitación para que guardaran sus corceles. No mucho más tarde se ducharon y luego a dormir después de una larga jornada de viaje.

Dia 40 Nerja – Rincón de la victoria 45km

Se levantaron poco descansados pero animados porque ya estaban más cerca de su destino para la temporada otoñal e invernal. Arrancaron con muchos ánimos y dieron pierna suelta a sus corceles. Después de rodar aprox una hora, decidieron parar en Torrox, donde encontraron un supermercado Aldi a repostar algún zumo fresco. La morena optó por un zumo de remolacha y zanahoria prensado en frío.

Volviendo a nuestra ruta, fue en realidad un paseo llano con vistas al mar, donde el azul mediterráneo, el sol suave y brillante de la mañana, cielo despejado y la brisa fresca les recordaba lo sabroso que es dejarse rozar la piel, en los brazos, piernas, manos y mejillas, de disfrutar de la simpleza de este sutil contacto con la realidad, la vida, la naturaleza.

Atravesaron varios poblados, entre esos Vélez, Málaga y Torre del Mar, bastante movidos y llenos de negocios, franquicias y sobre todo inmobiliarias. Las fincas a la derecha de la vía cambiaban entre aguacate y chirimoya, algunas de higos y otras más variopintas, por allí a lo lejos alguna de mango, pero poco se ve cerca del mar.

Para eso de las 11.30 llegaron al poblado del Rincón de la Victoria. El rubio anunció la idea de subir inmediatamente al hospedaje acordado para los próximos días hasta ser recibidos en el nuevo lugar. De esta forma podrían dejar el equipaje y moverse en búsqueda de la comida frutal, de forma más fácil y sobre todo ligera. Dejaron las cosas y salieron, a pesar del sol, en búsqueda de azúcar para sus cerebros y músculos. Lograron conseguir un melón de 5kg para los dos, bien maduro, unas uvas moradas deliciosas y unas pocas ciruelas maduras.

Descansaron y comieron respetando sus hambres y ritmos. A eso de las 18h hicieron sus entrenamientos del día con trabajo de espalda, pecho, brazos con trabajo y parada de manos para el rubio y buen trabajo de piermas para la morena. Ya a las 19h decidieron bajar en búsqueda de aguacates locales. Fueron en búsqueda de la cena del rubio, quien con poca hambre, se pidió dos patatas porción andaluza (medio kg cada una como mínimo) rellenas de maiz, aceitunas, remolacha y zanahoria.

Luego de compartir la comida regresaron a descansar, tras caminar por los alrededores y subir la cuestecilla en cuestión.

NUEVA INSTALACIÓN

Hoy los ciclistas están en una finca de Mangos y aguacates de producción ecológica. Llegaron ayer por la tarde tras 29km de pedaleo en un perfil bastante suave.

La finca pertenece a una mujer alemana de 65 años, que hace ya 20 años vive en la zona. Además de Mangos y aguacates, tiene árboles de pera, manzana, guayaba, granada, lychee, higos, pomelo, naranja, mandarina, limones, pumarosa, macadamia, almendra y algunos más que aún seguramente no se han descubierto.

A través de una plataforma de trabajo mientras viajas, nuestros ciclistas contactaron a varias Fincas de la costa Tropical española para poder pasar las temporadas frescas en un clima más benigno. El trato es el siguiente, la plataforma funciona con media jornada de trabajo (entre 4-5h) a cambio del hospedaje y la comida de nuestros ciclistas, que siendo una finca de frutales, están en un terruño ideal.

El trabajo es simple, colectar los mangos por las mañanas, ya que estamos en plena temporada y ayudar a mantener el lugar con poda, limpieza de hierbas y otras actividades que dependen de la época.

El descanso laboral de finca es durante el resto del día con dos días libres a la semana. Nuestros ciclistas ya han hecho esto en varias ocasiones por las islas Canarias. Lo bueno de estas plataformas es que tienes múltiples opciones de trabajo, desde ayudar en fincas o huertas, hasta cuidar hoteles, hostales, casas, animales o gente mayor. Funciona bastante bien y hasta ahora han tenido muy buenas experiencias, tanto propias como de conocidos.

La dueña de la finca tiene amistades alemanas, dueñas de otras fincas de monocultivos como chirimoyas, olivas, almendras y demás, entre ellos hacen trueques e intercambios de cultivos de acuerdo a la temporada, una ventaja sin igual.

La finca está situada en una colina, donde se puede ver el mar y el río verde predominante de Mangos y Aguacates que van inundando las colinas subsiguientes hasta el nivel del mar.

Los ciclistas tienen su propia habitación con baño privado, una zona de trabajo común donde continuan trabajando y ayudando personas gracias a Working Wellness, fuera de sus horas de agricultores. Espacio suficiente hay para continuar sus entrenamientos, pasearse las arboledas coloridas entre rojos, amarillos, naranjas, verdes y morados frutos, compartir con los otros ayudantes internacionales y descansar bajo los cantos de insectos y aves.

Semana 1: Finca Manantial de Luz

Si pensaste que se habían acabado las aventuras de Shiatsu en Alforjas por este año, pues no! Nos hemos propuesto haceros un pequeño reporte semanal sobre nuestras actividades cotidianas durante el tiempo que estaremos por la provincia de Málaga.

Domingo 13

El domingo nuestros cicloviajeros llegaron a la Finca Manantial de Luz cerca de la aldea de Almayate. Esa misma tarde, después de recibirlos, Emeli les entregó un juego de llaves para poder entrar y salir de la finca cuando les fuera necesario. Les asignó una habitación con baño privado muy cerca de la cocina compartida con otros trabajadores voluntarios.

La cocina consiste en un par de hornillas eléctricas, un calentador de agua para tés, una pequeña nevera y sendos mesones para preparar cualquier tipo de comida vegana o vegetariana.

Ese mismo día conocieron a Samira, una voluntaria alemana que estará alrededor de un mes compartiendo con ellos las tareas de la finca. Emeli había visto que nuestros cicloviajeros son también terapeutas, así que visto su estado de salud les pidió a ambos si podrían atenderle durante la semana. Quedaron en ofrecerle dos sesiones de Shiatsu y dos sesiones de drenaje linfático manual por semana.Luego Emeli los dejó instalarse a sus anchas, el único compromiso era estar listos para empezar a trabajar el lunes a las 8 y media de la mañana.

Ese día nuestros cicloviajeros se medio instalaron porque el tiempo voló y la noche los atrapó pronto y, cómo les gusta dormir, aventajaron el sueño a estar desempacando sus tres checheres.

Lunes 14

Se presentaron a la hora indicada en la terraza de Emeli. Para ese día había que cosechar mangos. Por tanto, la pareja de trabajadores novatos se fue hasta la parte más baja de la finca para cosechar las frutas tal como se lo habían indicado. Hay que desarrollar cierta destreza para conseguir bajar las frutas maduras sin llevarse en el camino las que están verdes.

Después de comer y descansar un poco, ambos ciclistas presentaron su primer test de rendimiento físico. Llevaban 51 semanas entrenando, habitualmente 5 días por semana, repartidos en 3 días activos, 1 de descanso activo, 2 días de entreno y uno de descanso activo. Desde que empezó el viaje en bicicleta están entrenando 3 días por semana, para no excederse en cuanto a desgaste físico. Ahora están entrenando los lunes, miércoles y viernes.

Para ese día fuera del calentamiento y otros movimientos funcionales tocaba test de push-ups, maxima cantidad en 5 minutos, descanso de 5 minutos y luego la mitad de los máximos push-ups en el menor tiempo posible. Un buen reto para calentar la tarde.

Hacia el final de la tarde, el rubio le ofreció una sesión de Shiatsu a Emeli. Como era la primera vez que le hacía un tratamiento le hizo una pequeña batería de prueba para saber qué tan desequilibrado tenía el cuerpo. El resultado es que tiene una buena cantidad de bloqueos articulares, nuevos y antiguos. Si tiene paciencia y se trabaja con regularidad el Shiatsu podrá ayudarla a recuperar una calidad de vida muy superior a la que tiene ahora.

Esa noche a Emeli le costó conciliar el sueño y tuvo más idas al baño de lo habitual. Entre los efectos inmediatos del Shiatsu está el aumento del volumen de orina y heces, también a nivel emocional pueden surgir pequeños cambios de humor al liberarse las emociones contenidas por demasiado tiempo. Ese día pudieron terminar de instalarse a su gusto en la habitación asignada.

Martes 15

Cada uno fue asignado a diferentes tareas: la morena para la huerta a desyerbar y el rubio de ayudante en la construcción del techo de la cabaña de madera.

Por la tarde de ese día Emeli los llevó para el mercado municipal de Vélez-Málaga. La señora germánica había quedado estupefacta que los ciclistas fueran capaces de comer media sandía de 5 kilos cada uno, más unos mangos, sólo para una comida y media… Ante tales circunstancias la compra que ella había hecho para la semana no aguantaría hasta el siguiente avituallamiento.

Esa tarde un solo comercio estaba abierto en el mercado, allí pudieron comprar sandías con pepitas, melones y uvas moscatel. Al regresar de la compra, después de descansar un poco, la morena fue a darle una sesión de drenaje linfático manual a Emeli, una gran oportunidad para limpiar su cuerpo de toxinas y residuos antiguos a través de la estimulación de los ganglios linfáticos.

Esa noche la jefaza tuvo que levantarse una buena cantidad de veces para aliviar su vejiga, un claro reflejo del efecto del drenaje linfático. Mientras la morena atendía a Emeli, el rubio aprovechó para ir a dar una vuelta con su bicicleta hasta Benajarafe, dónde pudo admirar el mar de cerca y comprar un cacho de pan. Seguramente le estaban picando las piernas por rodar unos pocos kilómetros.

Miércoles 16

La morena continuó tutorando unas plantas de tomates y podando las ramas secas de los aguacateros. Unas semanas atrás hubo unos episodios de días a casi 50°C, ni los robustos árboles tropicales son capaces de aguantar tanto. El resultado fué que se les chamuscaron las puntas de las ramas más tiernas, por suerte se perdieron poco frutos, eso sí hay que peluquearlos un poco.

El rubio continuó de ayudante, tuvo que sacar sus dones de carpintería en madera y no mirar mucho hacia abajo.

Por la tarde realizaron su segundo test de la semana, esta vez había que hacer la mayor cantidad de desplantes o estocadas posibles en 5 minutos, el mismo principio que el lunes.

Emeli, en esos días bastante estresada porque venía lluvia para los próximos días, el techo a medio hacer le estaba dando vueltas a la cabeza…

Jueves 17

El clima se notaba cambiante, con una brisa persistente desde el sureste, con nubes llegando y acumulándose en las montañas.

La morena seguía a los aguacates y el rubio para el techo de la cabaña de madera. Ese día junto con Hoobert, el capataz austriaco, lograron terminar de poner los mantos asfálticos para proteger el techo. Una satisfacción tanto para Emeli como para ellos.

Ese día la morena le dió una sesión de drenaje linfático manual por segunda vez a Emeli, en tan pocos días se notan cambios en su piel y en su humor. Beneficios para todos. Ese día por la noche cayó la primera tanda de lluvia bendita.

Viernes 18

Amaneció lloviendo, chubascos tropicales, lluvia intensa, viento del sureste. Ese día aunque Emeli había programado cosechar mangos hubo que esperar que el tiempo mejorara.

Aprovecharon para ir a Vélez-Málaga para hacer un complemento de víveres. Como hacia el mediodía el tiempo estaba más claro, nuestros cicloviajeros aprovecharon para hacer su tercer test de la semana, para ese día el reto era realizar la máxima cantidad posible de remos inclinados en 5 minutos.

Por la tarde aunque el tiempo estaba mejor Emeli decidió aplazar la cosecha para el día siguiente.

Al final de la tarde el rubio le fué a dar su segunda sesión de Shiatsu de la semana, esta vez trabajando en el decúbito lateral. Esa postura es ideal para las personas que están muy «escaralladas». Antes de acompañar a una persona en el camino de la autocuración lo primero es disminuir el sufrimiento físico, por lo que el Shiatsu puede ser una excelente herramienta para conseguir ese objetivo.

Sábado 19

Salió nuevamente el sol, volvió el verano, por lo que toda la mañana los tres trabajadores voluntarios estuvieron cosechando mangos. Hubo que seleccionar los mejores para que fueran enviados el lunes siguiente para Alemania. Una empresa viene hasta la puerta de la finca para hacer los envíos.

Al final de la jornada, hicieron una pequeña reunión de feedback, cada uno tuvo la oportunidad de expresar lo que le había gustado o no durante la semana. En algunos momentos de la semana hubo algunos desentendimientos, algo típico cuando las personas apenas se conocen y empiezan a trabajar juntas.

Emeli les manifestó que está muy pero muy contenta con los tratamientos que tanto la morena y el rubio le están ofreciendo. Siente su cuerpo más liberado y suelto, claro el camino por andar aún es largo, habrá que trabajar durante semanas o meses para que mejore de forma duradera. Habrá que trabajar también desde las emociones para que el cuerpo consiga un punto de equilibrio adecuado.

Por la tarde luego de descansar un poco nuestros cicloviajeros fueron para Torre del Mar, un poco por conocer el camino y también para comprar alguna «chuchería», como leche vegetal, olivada. En el camino, por Almayate, pasaron por una corredoría de frutas, es decir, un lugar donde se venden lotes grandes de frutas y hortalizas. Quedaron con los ojos como huevos fritos al ver las innumerables cantidades de cajas de mangos con diferentes grados de maduración. También vieron mazorcas de maíz tierno, calabacín blanco, tomates, etc. Un mundillo interesante para conocer.

Luego dieron una vuelta por Torre Del Mar para reconocer algunos lugares a los que próximamente podrían necesitar ir.

Domingo 20

Aprovecharon para descansar en la mañana, limpiar un poco su nuevo hogar, lavar la ropa y luego aprovechar la tarde para ir a la playa más cercana. Una semana estupenda y llena de nuevas experiencias.

¿Qué novedades les quedan por conocer?

Semana 2: Finca Manantial de Luz

Lunes 21

Bienvenido otoño, aunque por estos lares lo único que indica un cambio de estación son las horas de salida y puesta del sol.

Toda la jornada del lunes, el rubio fue asignado a la cosecha de mangos, hubo pedidos por más de un centenar de kilos así que hay que reunir una buena cantidad de cajas. Hay que tener mucho cuidado a cogerlos de la planta, del árbol sale una especie de savia blanca, ésta al caer sobre la piel es súper corrosiva, si no se aclara inmediatamente sale una erupción en la piel como si fuera una quemadura con aceite caliente o agua hirviendo.

La morena y su compañera de trabajo alemana estuvieron poniendo una mezcla especial de tierra y fertilizantes orgánicos al pie de los aguacateros, así mismo modificaron la posición de los sistemas de agua por goteo para que las raíces de los árboles pudiesen desarrollarse mejor.

Por la tarde de ese día nuestros cicloviajeros realizaron su habitual workout, para ese día tenían flexibilización y fortalecimiento de piernas, estimulación bilateral y contralateral de los miembros superiores y para acabar trabajo de glúteos y hombros. El resto de la tarde lo pasaron trabajando o chilleando tranquilamente en la finca.

Martes 22

La morena continuó alimentando los árboles de aguacate. Cuando el calor se hizo más intenso estuvo un buen rato ayudando a preparar lonjas de mango para ser deshidratados al aire libre más no al sol.

El rubio nuevamente fue asignado a la cosecha de mangos, este día tuvo que afinar su ojo de recolector, pues para los envíos se necesitan mangos con diferentes grados de maduración, desde los más coloridos con colores amarillo, rojo y lila hasta verde amarillento brillante.

A media mañana fue asignado al triturador de desechos arbustivos. Esa máquina se utiliza para triturar todos los restos de podas y hojas con el objetivo de utilizarlos para mejorar la calidad del suelo, con este material se prepara compost y otros fertilizantes bio-organicos. Como la máquina es bastante ruidosa se suele utilizar por tramos de dos horas tanto para el bienestar del operador como para quienes están cerca.

Por la tarde descansaron un poco, ese día la morena le ofreció a Emeli un drenaje linfático manual. La jefaza está de mejor ánimo, va sintiendo mejores sensaciones en el cuerpo aunque sigue con bastantes dolores aquí y allá.

Miércoles 23

En vista de la cantidad de pedidos y de mangos maduros el rubio fue nuevamente asignado a la cosecha de frutas, e igual que el día anterior se ajustó la cosecha a las necesidades del cliente. Se seleccionan las frutas más perfectas, sin manchas ni irregularidades, una imagen un poco distorsionada de lo que ofrecen en realidad los árboles. La fruta descalificada queda para deshidratar o para el apetito de los trabajadores.

La morena continuó sus labores de abonadora de aguacateros, además al final de la mañana fue enviada a recolectar unas cestas de mandarinas, puede sonar extraño pero efectivamente en esta finca hay unos árboles de mandarinas que fructifican y maduran al mismo tiempo que los mangos.

Por la tarde, después de comer y descansar un poco realizaron su workout. Para ese día su entrenador les había programado un calentamiento de piernas y hombros, luego trabajo de flexibilización y fortalecimiento de los mismos y, para acabar, trabajo de brazos.

Más tarde el rubio le ofreció una sesión de Shiatsu a Emeli, en esta tercera sesión se nota que la paciente está a gusto con las sensaciones que le ofrece la técnica, poco a poco se van notando pequeños cambios en todo el cuerpo.

Jueves 24

La morena fue asignada a la huerta, sacar las plantas viejas, recolectar las chufas y plantar algunas lechugas. El rubio fue asignado toda la mañana al triturador, consiguió moler todos los restos de poda que se habían acumulado semanas atrás.

Por la tarde, luego de descansar un poco, trabajaron online para Working Wellness, mantener en condiciones óptimas los asuntos propios es primordial para nuestros cicloterapeutas.

Hacia la seis la morena le ofreció un drenaje linfático manual a Emeli, ese día con un tratamiento especial para la cara y las piernas por delante y por detrás.

Viernes 25

Aprovecharon la mañana libre para ir hasta Vélez-Málaga en bicicleta. Estuvieron en el mercado municipal de mayoristas comprando melones, sandías y caquis (los primeros de la temporada). Dieron un vuelta por Torre del Mar antes de volver a Almayate Alto. En total recorrieron unos 40 kilómetros.

Por la tarde después de comer realizaron su 3er entrenamiento semanal, esta vez muchos remos y paradas de mano para el rubio, en cambio para la morena remos y hercules estáticos.

Sábado 26

A la morena le faltaban un par de horas para completar sus horas semanales, para este día Emeli le pidió desyerbar y abonar unos árboles de aguacate. El rubio ofreció su cualidad de recolector de frutas para cosechar los mangos más maduros en la parte baja de la finca.

En las explotaciones agrícolas a veces es necesario hacer horas extras para cosechar las hortalizas y frutas en el punto adecuado, si se deja pasar uno o dos días ya deja de estar en óptimas condiciones.

Al mediodía se reunieron con Emeli para hacer un feedback de la semana y programar el horario de trabajo de la siguiente semana.

Por la tarde el rubio le ofreció a Emeli su cuarta sesión de Shiatsu, para ese momento se notaba un gran cambio en toda su columna vertebral, mucho más flexible y abierta a recibir la presión. Para el rubio sigue siendo sorprendente y maravilloso que unas técnicas aparentemente tan sencillas como el Shiatsu y el drenaje linfático manual provoquen un estímulo tan potente en el cuerpo de una persona.

Domingo 27

Se lo tomaron chilling, hicieron planes para conocer los alrededores de Málaga y Almería. Luego fueron a coger sol y mar en la playa más cercana.

Cuando el sol ya se estaba poniendo chungo hicieron un poco de turismo en el supermercado en Almayate Bajo antes de volver a casa para comer y descansar.

Al final de la tarde el rubio le ofreció una sesión de Shiatsu a Samira, por lo que la morena aprovechó el momento para hacer una sesión de fotos. Luego pasaron una velada tranquilos compartiendo una charla con Samira.

Esta semana las primeras comidas fueron: sandía, melón o mandarinas. Las segundas comidas: mangos. Y las cenas del rubio: ensaladas de pepinos, tomates y aguacate con pan integral o patatas al vapor o alubias negras.

¿Qué nos deparará la próxima semana? Para eso no te puedes perder nuestra siguiente bitácora. ¡Ansiosos estamos!