Semana 3 Finca Manantial de Luz: Shiatsu en alforjas

Aquí os van todas nuestras aventuras en nuestra nueva bitácora de Shiatsu en alforjas.

Lunes 28 de septiembre: Shiatsu en alforjas

Como ya es casi costumbre, los lunes son un día de cosecha de mangos, sobre todo para el rubio, así sería esta semana. La morena continuó con su labor de nutrir los árboles de aguacate de la finca. El mezclum fertilizante orgánico es tan potente que Emeli les pone ese alimento a sus árboles sólo cada cuatro años.

Por la tarde entrenaron como ya tienen acostumbrado, ya es un hábito. El cuerpo y la mente lo piden aunque a veces la pereza (mental) se asoma para poner una hoja de reclamación. Ese día la morena le ofreció una sesión de drenaje linfático manual a Emeli.

Martes 29 de septiembre: Shiatsu en alforjas

Día de San Miguel, patrón del veranillo que lleva su mismo nombre, declarado festivo en la comarca de Almayate para este año. Ese día la morena continuó con sus labores aguacatiles una parte de la mañana. Luego, ayudó a preparar los mangos en el proceso de deshidratación. El rubio cambió de profesión ese día. Emeli le pidió que fabricara una suerte de carritos con unas gavetas recicladas.

Por la tarde trabajaron online con Working Wellness. Hacia las cinco de la tarde el rubio le ofreció una sesión de Shiatsu a Emeli.

Miércoles 30 de septiembre: Shiatsu en alforjas

La morena continuó mimando las raíces de los aguacateros y ayudando a preparar los mangos deshidratados. El rubio fue asignado nuevamente a la cosecha de mangos. Hacia el final de la mañana pudo terminar de fabricar los ansiados carritos gavetas.

Por la tarde realizaron su segundo entrenamiento de la semana. Descansaron también, en cualquier circunstancia el descanso es primordial para mantener un nivel de salud óptimo.

Jueves 1 de octubre: Shiatsu en alforjas

Las mentes de todos han estado un poco desajustadas por los rayos cósmicos de la luna llena. La morena cosechó hojas y flores de moringa. Más tarde continuó con las labores de deshidratación de los mangos. El rubio cosechó mangos buena parte de la mañana. Para finalizar su jornada, continuó cosechando una buena cantidad de caquis del único árbol de la finca. Emeli les ofreció algunos, parecen caramelos.

Ese día llegaron por la tarde dos nuevas compañeras de WorkAway: una escocesa (Karen) y una checa (Magda). Samira tenía previsto irse el sábado por la mañana, por lo tanto era necesario recibir nuevas trabajadoras.

Emeli recibió en la tarde una sesión de drenaje linfático manual de las manos amaestradas de la morena.

Viernes 02 de octubre: Shiatsu en alforjas

Visto que habían 5 trabajadores voluntarios, Emeli aprovechó para organizar una buena lavada al tanque de almacenamiento de agua. Los barros del fondo del tanque fueron utilizados para regar el pie de los aguacateros mimados por la morena.

Luego de reposar su deliciosa comida de mangos realizaron su tercer entrenamiento de la semana. Por la tarde el rubio le ofreció una sesión de Shiatsu a Emeli. En total suman seis sesiones de cada técnica sobre el cuerpo de la «jefaza». Cada semana se le nota con mejores aptitudes para gobernar su finca. Hay altos y bajos en los estados de ánimo y en los dolores que padece esta mujer. Esto es totalmente normal, ningún proceso de rehabilitación es lineal, es más bien una lenta subida con continuos altibajos.

Sábado 03 de octubre: Shiatsu en alforjas

Día de descanso y limpieza, los cicloterapeutas estuvieron chilling por la mañana. Se despidieron de Samira, su estimada compañera de trabajo, que se fue rumbo a un nuevo WorkAway en Algeciras. Luego caminaron por la finca mientras la lavadora hacía su trabajo. Durante su caminata recogieron muchos mangos que se habían caído por los fuertes vientos de la noche anterior.

Por la tarde fueron hasta Málaga en bus para coger un coche de alquiler. La odisea les llevó tanto tiempo que decidieron comer en un restaurante vegano del centro de la ciudad. Después de deleitarse con unos platillos diferentes y creativos volvieron bien entrada la noche a su hogar finquero.

Domingo 4 de octubre: Shiatsu en alforjas

Descansaron por la mañana y, hacia el mediodía fueron a visitar a su amigo Ramón. Él tiene un vergel de un poco más de una hectárea cerca de Torrox. Allí tiene sembrados muchas especies de árboles frutales tropicales: mangos, aguacates, guanábana, atemoya, chirimoya, zapotes de 4 variedades diferentes, longan, jaca o jackfruit, caquis, lúcuma, canistel, duriam, guayabas, maracuyá, guaraná, nonis, piñas y muchos más. Algunos han prosperado mejor que otros. Todo ha sido ensayo y error pero sobre todo mucha afición y como él mismo dice «más vale querer que saber».

Cuando terminaron de recorrer la finca, Ramón les regaló algunas frutas muy especiales. Por ejemplo unos mangos kuini (mangosta olorosa), una variedad cuyo perfume es muy penetrante y el sabor de otros parajes. A media tarde cuando estaban regresando ya apretaba el hambre, al llegar a casa comieron unos deliciosos mangos.

Luego pasaron la tarde descansando y charlando un poco con Karen. Llegada la noche tardaron poco en guardarse. El sol se despide cada vez más temprano en este principio de otoño y también refresca más que semanas atrás.

Semana 4 Finca Manantial de Luz: Shiatsu en alforjas

Esta semana nuestros cicloterapeutas cumplen ya un mes en la Costa Tropical. Están adaptados a los quehaceres diarios que deben hacer en las mañanas. Aunque Emili siempre les tiene alguna sorpresita para variar y retarlos un poco.

La morena esta semana fue asignada al desyerbe y abonamiento de los aguacateros. Es muy importante desyerbar muy bien el pie de los árboles antes de fertilizar sus raíces con la terra preta. Con ello se evita que las hierbas (que no producen frutas deliciosas) crezcan demasiado rápido aprovechando para sí los nutrientes destinados a los árboles. Por otra parte también ayuda a que el sistema de riego por goteo sea más eficiente. Emili le pidió también cosechar los boniatos, unas pocas plantas arrinconadas en un espacio de unos 2 m² de la huerta que lograron producir unos 12 kilos de tubérculos. Ya que la morena estaba desde hace varios días en labores de quitar yerbas también fue asignada a la limpieza y renovación de la huerta. Quitó los hinojos, los colinabos, los tomates y los pimientos para poner en su lugar lechugas y pak choi, por ahora…

El rubio se ha transformado en el «harvester» de la finca. En lo que va de estadía en la finca ha sido asignado a la cosecha de mangos. Es que Emili aprovecha su habilidad para trepar a los árboles y coger los mangos más altos. También fue asignado para la preparación de la terra preta, la super mezcla fertilizante para los árboles y plantas. Emili había perdido el papel de la receta por lo que hubo que recrearla al ojo porciento. Sin duda, bienvenida fue la experiencia panadera del rubio para llevar a bien la fórmula. Una terra preta debe llevar concha de arroz, carbón activado, hummus de lombriz, microorganismos, minerales, melaza, agua y muchas ganas de mezclar todo. Una vez que está bien homogénea se debe apretar bien dentro de unos contenedores herméticos durante unos 15 días.

Mientras pasan los días, los microorganismos se dan un festín con la melaza provocando un proceso de fermentación. Lo que hace es crecer la mezcla, es casi un pan de tierra lleno de muchos nutrientes.

Como éstos días tienen un vehículo a motor, nuestros cicloterapeutas aprovecharon para ir a visitar a unos amigos de Emili cerca de La Herradura. Son también oriundos de Alemania, tienen una finca de casi 4 hectáreas con principalmente chirimoyos y aguacateros. También tienen granados, caquis, olivos, almendras y muchas variedades de plátanos. Charlie, el simpático dueño, estuvo al frente de una explotación platanera en la isla de La Palma en Canarias. De allí es gran su afición por adaptar todos los plátanos que ha podido para deleite de su familia: topochos, manzanos, rojos y el famoso Cavendish enano de La Palma.

Charlie y Aya le mostraron su finca a nuestros cicloviajeros. Ellos también reciben trabajadores voluntarios, por lo que aprovecharon la ocasión para mostrarles la caravana donde suelen recibir a los huéspedes trabajadores. Un guiño para endulzar a nuestra pareja para que viniesen a ayudar a cosechar las olivas a mediados de noviembre.

Hablando de aceite de oliva: Si se quiere obtener un aceite de oliva de calidad excepcional es necesario recoger las olivas de los árboles cuando están a su tamaño máximo aún verdes. De ser posible todas el mismo día (hasta ahora nunca lo han logrado) para que se oxiden lo menos posible. Luego hay que llevarlas a la almazara, allí se extrae en frío el zumo de las aceitunas, se centrifuga para separar el aceite del agua, un proceso exigente para deleitar los amantes del AOVE. Aya y Charlie cosechan en promedio unos 650 kilos de olivas para obtener unos 60 litros de aceite de oliva. Algo les queda para regalar o vender a sus allegados. No es tanto como puedas creer estimad@ lector(a), ya ellos se reservan 30 litros para su consumo anual.

Otros días de la semana se escaparon un poco para la playa por las tardes, a probar los 17°C del agua del Mediterráneo. Para estas fechas o curiosear un velero encallado desde la semana en la playa de Benajarafe. Esta semana también nuestros cicloterapeutas le ofrecieron sesiones de drenaje linfático manual y de Shiatsu a Emeli, dos cada uno. La señora sexagenaria está de mucho mejor humor. Persisten los dolores aunque van a menos. Se nota porque ahora recorre la finca casi a diario, algo que no podía permitirse semanas atrás.

Ella también se está ayudando a sí misma alimentándose con abundantes comidas de frutas. Su cuerpo se está limpiando poco a poco de muchas toxinas acumuladas. A veces siente síntomas desagradables, como ha estado siguiendo las pautas que le han sugerido nuestros cicloterapeutas se ha dado cuenta que con paciencia y perseverancia éstos pasan de largo y luego se siente más viva y enérgica.

Esta semana está claro que no se puede pasar por alto los tres entrenamientos semanales propuestos por su estimado entrenador personal, adaptados al trabajo con peso corporal, implementos caseros y sobre todo creativos para mantener activos todos los músculos y articulaciones.

El fin de semana fue de visitas a los alrededores de Málaga, por el Parque Natural Montes de Málaga, Colmenar, el Embalse de la Viñuela y El Alcázar de Alcaucin, suficiente para deleitar la vista por la Axarquia el sábado por la tarde.

El domingo se acercaron hasta las termas públicas de Alhama de Granada. Un lindo paseo que los hizo pasar por el Boquete de Zafarraya, aunque no pudieron disfrutar del agua calentita por temas de justificación pandémica. Una semana bien activa, el clima sigue siendo espectacularmente despejado aunque un poco más fresco y días más cortos.

Semana 5 Finca Manantial de Luz: Shiatsu en alforjas

Los días amanecen cada día más tarde, ahora apenas sobre las 8 aparecen los primeros rayos del sol, y nuestros cicloterapeutas ya sacaron las sudaderas para protegerse de la frescura mañanera, no hay pérdida, el otoño está aquí. En esta quinta semana de estadía en la Axarquía, los protagonistas de esta aventura siguen con sus aprendizajes y quehaceres finqueros. La morena se ocupó toda la semana de plantar diversas especies vegetales comestibles: boniatos, zanahorias, remolachas y más frutales como zapote, longan, caquis y algodón.

El rubio pasó gran parte de la semana cosechando las variedades tardías de mangos, pendiente cada día de coger los mejores frutos para completar un pedido de 150 kilos con destino Alemania. También tuvo que sacar sus dotes de reparador de ventanas para volver a poner en su lugar un plexiglás de la caravana que, por razones desconocidas (quizás la pepa de sol que reseca cualquier goma), había decidido salirse de su marco. De ese rol pasó a fontanero para reparar una tubería de PVC del tanque de agua y hacia finales de semana de peluquero para algunos árboles de mangos con ramas demasiado desordenadas.

Los árboles como cualquier otra planta tienen tendencia a desarrollar muchas ramas, si se quiere obtener frutas de alta calidad es necesario realizar podas periódicas, «dirigiendo» el crecimiento de las extremidades con mejor potencial, tanto en fortaleza como en floración y posterior fructificación.

Un dato importante para las podas de frutales es que se debe realizar durante el cuarto menguante y la luna nueva, en ese momento la savia y otros líquidos del árbol están principalmente en sus raíces, por lo que los horticultores aprovechan de ordenar un poco sus queridos frutales. Cuando la luna pasa a las fases de creciente y llena toda la energía de la tierra sintetizada a través de las raíces de los árboles sube, da un empujón a todo el sistema aéreo de la planta, las ramas crecen, salen hojas nuevas y si hay frutas, estas van cogiendo nutrientes para producir semillas viables. Una fruta viable es aquella que al ojo de su «depredador» luce apetecible y deliciosa, esto le da más posibilidades a la especie de reproducirse y perpetuar su genoma.

Para esta semana los tratamientos para Emeli van un poco a menos, ahora nuestros terapeutas móviles le realizan tres tratamientos a la semana. Para esta septena se programaron dos drenaje linfático manual y una sesión de Shiatsu. Emeli está reaccionando bien a los tratamientos, el único inconveniente es que se emociona por hacer más cosas de las que debería estar haciendo. Todo proceso de restablecimiento de la salud es progresivo y lento, con subidones y bajones. Para garantizar resultados que perduren en el tiempo es necesario alimentarse apropiadamente, realizar ejercicios funcionales adecuados a las posibilidades de cada uno, mantener relaciones sociales equilibradas y sobre todo descansar de verdad, es decir, sin distracciones estimulantes como los smartphones, las tablets o los televisores, estos últimos es mejor reemplazarlos por un buen libro si realmente es complicado estar haciendo «nada».

Durante la semana nuestros cicloviajeros disfrutaron de una tarde en la población de Nerja, allí visitaron el casco antiguo de la villa y su famoso «Balcón de Europa», una suerte de esplanada con vista al mar Mediterráneo nombrada así por el Rey Alfonso XIII. El fin de semana continuaron recorriendo algunas comarcas de la Axarquía como el peculiar pueblo de Comares, donde sus pobladores han elegido vivir en la cima de una colina bien escarpada, con una fuente cercana, porque sino la gracia les quedaba corta.

Como ese día Málaga estaba cerca decidieron entrar a la gran ciudad para pasar por la heladería Yummy a probar algunos de sus helados veganos sin azúcar, toda una proeza visto lo bueno que les quedan. La morena probó una combinación de stratacciela y almendras, vegano y sin azúcar, el rubio calabaza con coco y limón, jengibre y albahaca, igualmente vegano pero con azúcar, muy bien logrados todos esos sabores, si pasáis por Málaga y os apetece un helado «sano» ya sabéis dónde ir.

Ya que estamos hablando de comida, nuestra estimada Eugenia Adam le sugirió al rubio hacer una guasaca de mango verde, como no tenía a la mano el cilantro para la elaboración de esa receta, decidió hacer una ensalada de mango verde con pimientos verdes y rojos, zumo de mandarinas y un toque de chile, quedó repetible para cuando hayan algunos mangos verdes por consumir.

Para terminar el fin de semana volvieron a Nerja el domingo por la mañana, allí se monta un mercadillo de segunda mano con cualquier cosa que se te pueda ocurrir estimado lector. La morena se hizo de cuatro vestidos por 8€ y el rubio de dos pares de calzados de trabajo por 10€, si se les hubiese presentado la necesidad de equipar una casa con poco dinero allí habría sido una buena opción.

Semana 6 Finca Manantial de Luz: Shiatsu en alforjas

Esta semana nuestros cicloterapeutas comenzaron con una mixtura de deberes habituales y otros nuevos un poco más retadores. El rubio fue asignado a la cosecha de mangos, ahora sólo quedan variedades tardías, nombrarlas es complicado porque ni Emeli recuerda sus nombres, sin embargo hay unos que son gigantes, pesan entre uno y dos kilos cada uno, mantienen un color verdoso aunque estén maduros, cambia la tonalidad de verde eso sí, cambia a un verde más dorado, son extremadamente jugosos, de dulzor un poco más suave que las frutas de otros árboles.

Hay otra variedad cuyas piezas llegan a los 400-800 gramos, tienen un color anaranjado espectacular, mirarlos ya es placentero, su pulpa es muy anaranjada y su sabor es algo menos dulce aunque tiene una vibra de ternura. Hay otros árboles que son más bajos que los demás que dan mangos que pasan de estar fuschia verdoso a un amarillo rojizo excepcional, tienen la pulpa amarilla y brillante, tienen un aroma y sabor dulce y refrescante a la vez.

Están también los mangos de corazón que han estado produciendo desde fines de septiembre, cuando están perfectamente maduros su pulpa que parece fibrosa se derrite en la boca y su sabor es cercano a la miel, son los preferidos de Emeli, de hecho es raro que los ponga a la venta, es un manjar compartido con pocos.

Como aún la fase lunar lo permite el rubio continuó podando los árboles, esta vez los aguacateros. Todo un reto aprender a conectarse con los árboles para cortar las ramas que no les favorecen. La morena fue asignada nuevamente a plantar vegetales de invierno, coles de diferentes variedades, continuó manteniendo con suficiente humedad las recién plantadas remolachas, zanahorias, lechugas y otras variedades vegetales.

En otros momentos estuvo de peluquera para los aguacateros quitando todas las ramas viejas o sin futuro de la parte media y baja de los árboles. Hacia finales de la semana también quitó concienzudamente yerbas en el pie de los árboles, una labor meditativa y de gran importancia para ayudar a los árboles a recibir el agua del sistema por goteo y nutrirse con la terra preta.

El martes por la tarde recibieron la visita de una pareja de amigos provenientes de Galicia, pasaron un buen rato de la tarde charlando, visitando la finca y pasándola tan bien como lo pueden hacer los buenos amigos.

Hacia mediados de semana el sol cedió ante el acecho de las nubes de Bárbara, tantas así que el toda la noche del martes y todo el día del jueves llovió una buena interesante de agua. La tarde del miércoles nuestros cicloterapeutas fueron hasta La Herradura para buscar avituallamiento de chirimoyas y caquis, en el camino también se vieron con su amigo Ramón de HuitTropical, él les había reservado una jaca (jackfruit) de 9 kilos…

Esa misma tarde recorrieron la ruta que atraviesa los Alcantilados de Maro-Cerro Gordo, un deleite visual entre mar y montaña. Emeli recibió tres tratamientos entre Shiatsu y Drenaje Linfático Manual, ahora mismo está en una especie de meseta en la cual siente que los masajes le estimulan y alivian sin embargo hace falta algo más para ir a por más. Qué será lo que necesita? te preguntarás estimado lector, pués bien, para consolidar una mejoría en la estructura corporal es necesario que el o la doliente modifique sus patrones de funcionamiento corporal, esto puede ser tanto el establecimiento de una serie de ejercicios que estimulen los músculos y articulaciones «tocados» o ya en un nivel más profundo modificar los patrones de movimientos cotidianos, esto último requiere un nivel de conciencia corporal o propiocepción bastante elevado.

Para mantener el cuerpo en el mejor estado posible es necesario realizar ejercicios que nos saquen de nuestra zona de confort funcional, efectivamente nuestro cuerpo tiende a utilizar patrones de movimientos que pueden parecer más eficientes, cuando esto sucede tendemos a favorecer más ciertos grupos musculares con respecto a otros, a la larga podemos desarrollar desequilibrios que terminan afectando nuestra postura y sentir molestias o dolores en diferentes partes del cuerpo. Hay que moverse de forma consciente, el punto no es un cuerpo perfecto sino más bien un cuerpo funcional con buenas capacidades para realizar cualquier tipo de movimiento.

El fin de semana fue para realizar algunas compras de víveres en el mercadillo de la Cala de Vélez. En este lugar se encontraron a un agricultor moro aparentemente apurado por vender sus tomates y pimientos, por 3 € les dió una bolsa de más de un kilo de pimientos verdes y rojos más otra bolsa de unos tres kilos de tomates maduros y pintones.

Por la tarde del sábado se dirigieron hasta Canillas de Albaida para realizar una pequeña caminata por la sierra de Tejeda, Almijara y Alhama. Siguieron durante un rato un pequeño río que lleva a una antigua fábrica de electricidad. Un paseo muy agradable con muchas plantas aromáticas por el camino como romeros, tomillos, lavandas y otras esencias típicas del Mediterráneo.

El domingo fue también para conocer otros lugares cerca de Nerja. En primer lugar siguiendo el arroyo de la miel por una carretera muy estrecha y con fuertes subidas concurrida por algunos valientes ciclistas de la zona. Al llegar casi al tope de la montaña, unos 1300 msnm, pudieron admirar los paisajes divinos de la costa hacia Torre del Mar y Motril. Más tarde, ya a un nivel más costero caminaron hasta la playa de la fábrica de papel, allí a unos 20 metros del mar encontraron una siembra de plátanos, con piñas en pleno proceso de maduración, una sorpresa más de esta Andalucía tropical.

Para finalizar el domingo decidieron hacer una comida un poco diferente preparando unos rollitos de primavera utilizando algas nori y hojas de papel de arroz. Para el relleno utilizaron como base mango verde, pepino, pimientos rojos y verdes, aguacates, brotes de lechugas y un poco de anacardos troceados, todo ello acompañado de una deliciosa salsa hecha con tahini y, para gustos más clásicos un toque de salsa de soja.

¿Qué les espera de nuevos retos para la semana siguiente? Lo sabrás en nuestra próxima bitácora sobre Shiatsu en alforjas.

Y por si no lo leíste, te dejamos nuestra anterior bitácora: Shiatsu en alforjas de Septiembre.

¡¡Te esperamos!!

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