¿En qué consiste la Fisiología del ser humano?

Si te has dado cuento que nuestro planeta y nuestras sociedades se mueven en torno a los productos que benefician directamente a la industria alimentaria, y no aquellos que traen beneficios para la salud de la sociedad, este post te interesa!

Debemos tener claro que la salud no es negocio, y la enfermedad es una fuente inagotable de dinero, además de una forma muy inteligente de control. Entre estos productos destacan aquellos de origen animal, cereales, lácteos y otros elementos que consumimos cuyas características principales están basadas en la durabilidad y trazabilidad de los mismos.  

Es común que hoy en día, al consultar con un nutricionista, nutriólogo, coach nutricional o asesor nutricional, cualquiera de estas figuras que estamos para ayudar a guiar a las personas a corregir el aspecto más básico y más relacionado con la salud, como es la forma en cómo nos alimentamos, la gran mayoría de ellos se enfocan en promover este tipo de productos recalcando la importancia de una alimentación “variada”. La variedad en la naturaleza, no tiene nada que ver con que puedas consumir o acceder a miles de productos a la vez, tiene que ver con la disponibilidad de cada elemento nutritivo diseñado para cada especie a lo largo del año. 

Querido lector, es importante que sepas  que quienes pagan la gran mayoría de los  estudios de dichos productos, subvencionan o premian a dichos profesionales, al igual que han sido quienes han contribuido al desarrollo de la profesión de nutrición de forma institucional, han sido siempre las mismas empresas que se dedican a producir y publicitar dichos consumibles. A estes, les llamamos consumibles, porque no nos aportan nada, son solamente elementos que consumimos por diferentes razones que te explicaremos más adelante. Con ello, es lógico pensar que “todos” los profesionales deberían de coincidir en estas recomendaciones alimentarias son “las mejores para nuestra salud”. 

Como te decía anteriormente, la alimentación convencional y actual de la sociedad, se basa en el beneficio económico y las recomendaciones nutricionales van mayoritariamente dentro de esa línea. No hay platillo ni menú que deje por fuera dichos consumibles y es habitual que esto sea lo “normal” cuando hemos crecido con estas directrices alimentarias. 

Los productos de origen animal, los lácteos, los cereales, entre otros, son habituales en la dieta por los motivos anteriormente explicados. Es más, sabemos que muchos dirán: “¡Vamos! Comer carne es natural, los animales lo hacen, mira a los leones”, “las vacas producen demasiada leche, hay que aprovecharla”, “tendríamos sobrepoblación de animales de granja si no los comieras”, “las abejas dan miel de más”, “los cereales duran muchísimo , además de que tienen que ser la base de la dieta“, “¿De dónde vas a sacar las proteínas, el calcio, hierro, etc?”. No faltará aquel o aquella que diga que “¡somos omnívoros!” y demás afirmaciones que los medios y la industria se han encargado de inducirlas como “ciertas”. 

TODOS los medios audiovisuales se han encargado en cada propaganda, película, programa de tv o radio, noticias, publicaciones “científicas”, promociones, ofertas y en anuncios, de inculcarnos la idea hasta que, por fin, de generación en generación el mensaje ha sido transmitido y de vez en cuando lo refuerzan. Después de que un mito se repite tantas veces y después de que muchos lo afirman como cierto pasa a ser una verdad, luego una tradición y mucho después es cultura o costumbre.

¿Alguna vez te has preguntado de dónde sacan los nutrientes aquellos animales que consumes?

Todos los animales de consumo sacan todo lo que necesitan del reino vegetal, no necesitan suplementos, medicamentos, ni extractos, “polvos de proteínas” o “súper alimentos” cuando están en condiciones naturales y siguen su naturaleza. Nosotros a pesar de llevar la alimentación “omnívora” para la cual “estamos diseñados” necesitamos estar constantemente tomando cosas porque sino aparecen las deficiencias y enfermedades. ¿Será en realidad tan necesario? 

No sé si te has preguntado el porqué de que nuestra sociedad hoy sobrevive más tiempo, aunque en condiciones bastante deplorables en su mayoría, pero cada vez está más y más enferma.

Y en la naturaleza, ¿qué pasa con aquellos animales que son alimentados con algo contrario a su naturaleza? Bueno no sabemos si conoces el experimento que realizó Pottenger con Gatos, o sabes sobre la enfermedad de las vacas locas, la domesticación de animales, las mutaciones y desarrollo de tumores producto de alimentos genéticamente modificados, por mencionar sólo algunos famosos ejemplos. 

Lo primero es que, atentar contra la vida de cualquier ser vivo no es natural en nosotros. Desde que nacemos somos seres compasivos y nos duele e indigna el dolor y sufrimiento ajeno. Siempre sentimos empatía por el otro sea de la especie que sea y más si le vemos sufriendo. No sé lector si ver la agonía de una vaca al ser degollada activa tus instintos y te trae placer, ver la sangre derramándose y al animal patear en sus últimos respiros quizás puede traerte satisfacción, como es el caso de los Carnívoros u omnívoros. 

Segundo, si te comes a unos, el afirmar amar a otros no tiene sentido. Todos son animales por igual, la diferencia es que has logrado establecer un vínculo emocional con uno y el otro solo lo conoces como un producto. A este no lo crías, no lo miras antes de quitarle la vida, ni interaccionan con él. Con lo cual, cuando vas a buscar el filete en el supermercado solo ves el pedazo de músculo putrefacto, o para que suene mejor “madurado o añejado”, en una bandeja impoluta y estudiada por el neuromarketing. No sabes ni entiendes de su sufrimiento u origen, es solo un producto, ojos que no ven corazón que no siente. 

Estos argumentos vienen desde lo más lógico de acuerdo a la naturaleza emocional de la especie humana y a cómo se ha guiado el consumo en la sociedad. Sin embargo, para tratar un tema tan sumamente polémico, es preferible abordarlo mejor desde una perspectiva objetiva, desde el punto de vista biológico, histórico y evolutivo. 

En el siguiente post expondremos de forma más clara las diferencias a nivel fisiológico que presentan los seres humanos con el grupo de los animales Omnívoros. 

Seguiremos explicándote más detalles en el siguiente post, y no dudes en suscribirte a nuestra newsletter para que puedas recibir la información que estaremos proporcionando cada mes. 

Por tanto, ¿Qué hago para mejorar mi salud y garantizar el funcionamiento demi cuerpo?

Te recomendamos mantener y establecer una alimentación basada en FRUTAS Y VEGETALES. No sólo estamos diseñados físicamente para ello sino que además, nos podemos ahorrar y evitar otras enfermedades que vienen con estas dietas que no respetan nuestra fisiología.

Si necesitas ayuda para corregir tu alimentación, cambiar de hábitos o simplemente reducir tus dolencias como problemas digestivos, intolerancias, alergias, etc te recordamos que cuentas con nuestra ayuda para guiarte con una dieta llevadera y ayudarte a alcanzar una mejor versión de ti mismo. 

Cuentas con nuestros servicios nutricionistas, con las asesorías Nutrición online o con el coach nutricional de nuestra experta, para alcanzar los objetivos que te propongas. Nuestros servicios de Nutrición y alimentación están adaptados para ti, son personalizados y te ayudan a encontrar aquellas mejoras que estás buscando. 

Cuentas con nuestra asesoría nutricional online, lleves una alimentación convencional, una alimentación vegetariana o una alimentación vegana, seas deportista o no, no te preocupes que te vamos a guiar y ayudar de forma integral

Recuerda que practicamos la Nutrición holística y nos basamos en una nutrición natural y rápida. Queremos que ganes tiempo, energía y salud. 

Si quieres saber más sobre nosotros, síguenos en nuestras redes sociales y entérate de más en nuestro canal de Youtube ✌

0
    0
    Tu carrito
    Tu carrito está vacío