Categorías
Terapia Manual

Masaje con hielo

El masaje con hielo es una técnica muy útil para disminuir diversas inflamaciones.

Consiste en enfriar con hielo  los músculos mediante una fricción lenta y mantenida con movimientos longitudinales.

Desde la antigüedad muchas culturas han empleado el frío para combatir el dolor y las inflamaciones. En Europa se hizo popular durante el siglo XIX para aliviar a los pacientes durante las operaciones de amputación.

El masaje con hielo se utiliza mucho en el mundo deportivo. Deportistas de primer nivel como Cristiano Ronaldo o el fondista Mohammed “Mo” Farah han reconocido utilizar esta técnica para soportar mejor los entrenamientos y competencia.

Antes de aplicar esta técnica habrá que hacer una anamnesis para descartar las siguientes contraindicaciones:

  • Hipersensibilidad al frío.
  • Crioglobulinemia.
  • Síndrome de Raynaud.
  • Nervio en proceso de regeneración.
  • Zonas del cuerpo con isquemia.
  • Heridas abiertas, implantes cutáneos y tumores.

El hielo tiene la ventaja de tener efectos secundarios muy limitados. El terapeuta deberá estar atento a reacciones como frío intenso, sensación de ardor, dolor, analgesia.

En ningún caso se aplicará un masaje con hielo en la espalda.

El criomasaje busca reducir la temperatura corporal y como complemento del quiromasaje logra:

  • Reducir la fatiga y los tiempos de recuperación después del esfuerzo.
  • Disminuir los dolores e inflamaciones musculares, tendinosos, periarticulares, miositis, bursitis, tendinitis, tenosinovitis y esguinces.
  • Prevenir las lesiones por exceso de carga y eventuales recaídas por lesiones anteriores.
  • Contrarrestar la parálisis con espasmos musculares relacionados con la espasticidad.
  • Tratar las contusiones, ayudando a reabsorber hematomas y edemas de poco volumen.
  • Acelerar los procesos de cicatrización después de una operación.
  • Reducir la celulitis y elimina las adherencias.
  • Controlar afecciones con dolor y/o prurito.
  • Reafirma y rejuvenece la piel.
  • Aumentar la energía y el estado de ánimo.

Las 3 maneras en que se suele aplicar el criomasaje como complemento del Quiromasaje es:

  1. Criomasaje húmedo, es la forma más efectiva, consiste en aplicar directamente sobre la piel una bolsa con hielo picado, o bien un cubo o polo de hielo.
  2. Criomasaje seco, entre la piel y el agente frío se pone un paño utilizando cualquiera de las modalidades anteriores, su efectividad es limitada porque la temperatura disminuye menos.
  3. Método RICE/CHER: utilizado principalmente en las siguientes 72 horas después de una lesión como primeros auxilios, reduciendo los tiempos de recuperación en un 60%.

En comparación con las cremas o espray fríos, el criomasaje es una técnica sencilla y económica con múltiples beneficios adicionales. Es una herramienta muy valiosa para quienes sientan su cuerpo agotado por esfeurzos excesivos. También es ideal para los deportistas porque permite una mejor recuperación física después de entrenamientos intensos.