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Orientación Nutricional

Carbohidratos: villanos? Parte 2

Delicioso, adictivo y poco nutricional; el endulzante industrial. Ningún otro alimento nos causa tanta pena dejar o reducir en consumo. Sin embargo, es uno de los principales causantes de múltiples enfermedades crónicas que afligen a la población mundial, conocido como azúcar.

La OMS y la FAO recomiendan entre el 55% y 75% de ingesta diaria de carbohidratos. Pero dentro de ello recomienda un 10% de nuestra ingesta diaria de azúcar simple. Con esto, podríamos entender cualquier cosa que conozcamos como carbohidrato y cualquier otra que conozcamos como azúcar.

En el post anterior, explicábamos la importancia de los carbohidratos y su diferencia entre simples y complejos. Haciamos enfasis en evitar los carbohidratos simples siempre que sea posible. Sin embargo, es necesario recordar que según estudios cientificos, algunos nutricionistas y organismos de la salud, las frutas entran en este grupo.

Particularmente las consideramos un carbohidrato complejo porque su aporte nutricional, proceso de asimilación y absorción es distinto al de los asociados a este grupo. En los carbohidratos simples figuran los altamente procesados y con azúcares NO naturalmente presentes. Por ello, hoy día las personas temen tanto consumirla.

El azúcar en su forma más sencilla, como es la de las frutas, es la mejor y la única que se deberia consumir. Siempre que sea en su forma más natural y definitivamente NUNCA PROCESADA.

Esta azúcar es lo que alimenta, nutre y satisface cada una de nuestras células. Es el combustible favorito del cerebro, los músculos, organos, tejidos, etc.

Pero cuando pensamos en algo dulce, viene a nuestra mente el endulzante de caña o remolacha, blanco como la nieve. El que pasó por infinidad de procesos industriales y quimicos. Además, huir de él parece difícil porque esta en todas las listas de ingredientes de casi todo en el supermercado. Este granulado blanco es tan malo para nuestro cuerpo como podría serlo cualquier droga.

Deshidrata, descalcifica, acidifica, es altamente adictivo, causa daños renales, dificulta los procesos digestivos, entre otras tantas consecuencias. Para resumir, solo desequilibra nuestro cuerpo y nos perjudica muchisimo.

Las mejores fuentes de azúcar siempre son aquellas que la contienen naturalmente. Nos referimos nuevamente a azúcares de la fruta, que nuestro cuerpo aprovecha de mejor manera y  produce beneficios. El endulzante industrial se apoderó de uno de los sabores que más disfrutamos. Hoy día debemos evitarlo a toda costa, por ello, es necesario que progresivamente lo descartemos de nuestra alimentación.

Este endulzante blanco o pintado es una droga para nuestro organismo.

Dejarlo completamente es lo ideal, pero hay personas que sufriran las consecuencias de un «mono». Por ello, recomendamos sustituirlo por elementos endulzantes menos quimicos y progresivamente descartarlo. La miel, el sirope de arce, el agave son opciones para hacer una transición. No las recomendamos a largo plazo.

Al eliminar este endulzante añadido del origen que sea, le daremos espacio a nuestras papilas gustativas para que recuperen su sensitividad original. Esto nos permitira disfrutar muchisimo más los alimentos naturalmente dulces como todas las frutas.

Ellas son perfectas cuando necesitamos ese toque dulce en nuestras vidas.

Todo lo demás que consumimos actualmente y que conocemos como “dulce” es artificial. El sabor dulce solo esta presente en la naturaleza a través de las frutas y algunas plantas.

Recomendamos consumir una gran cantidad de frutas frescas maduras enteras. Evitar consumirlas en batidos o tomar zumos de fruta. Si las diluimos, pelamos y destrozamos pierden gran parte de su fibra, elemento importante para su “compleja” asimilación.

Las frutas deshidratadas (sin azúcar o aceite añadido) en general, son una alternativa puntual para satisfacer ese toque dulzon. Sin embargo, la prioridad y primera opción siempre será la fruta fresca.

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Terapia Manual

Reflexología podal, una quimera…

La reflexología podal es praticada en China, la India y Egipto desde hace unos 5 mil años.

En muchos países de tradición budista el carácter sagrado de los pies está claramente representado en multitud de esculturas. Además, aunque quede poca constancia de ello, las poblaciones primarias americanas consideraban los pies como un pilar sagrado del cuerpo.

Los dermatomas son áreas de piel que se conectan con órganos internos a través de un mismo segmento de médula espinal.

Durante el siglo XIX, en Estados Unidos, el Doctor William Fitzgerald se interesa por los dermatomas. Comprueba que masajeando ciertas partes del cuerpo se logran normalizar las funciones de algunos órganos vitales. Establece un mapa dividiendo el cuerpo humanos en diez zonas longitudinales de forma vertical y tres zonas transversales de forma horitzontal. Esto permite localizar con facilidad cada órgano y su proyección. Su método asienta las bases de la reflexología.

Años después, hacia 1930, la fisioterapeuta Eunice Ingham desarrolla un sistema obteniendo excelentes resultados. Realiza unos gráficos de los órganos del cuerpo reflejados en los pies y publica dos libros: “Historias que los pies pueden contar a través de la Reflexología” e “Historias que los pies han contado”.  Estas publicaciones difunden sus conocimientos para que puedan ser aplicados fácilmente en los hogares norteamericanos.

Esta metodología llega a Europa en los años 1970.

Luego de algunas décadas esta técnica llega a Europa. Sus principales representantes son:

– La reflexóloga Doreen Bayly (discípula de Eunice Ingham) populariza la técnica «no pain, no gain»  en Inglaterra.

– La enfermera y naturópata Hanne Marquardt en Alemania.

– En España Frederic Vinyes, médico y naturópata.

Es evidente la similitud de puntos de estimulación entre la medicina tradicional china,  la medicina ayurvédica y la reflexología occidental. Todas estas corrientes terapéuticas llegan a conclusiones muy similares sobre el funcionamiento del cuerpo humano.

En conclusión podemos decir que la función regularizadora de la reflexología es una excelente vía para alcanzar una mejor calidad de vida.

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Orientación Nutricional

Carbohidratos: villanos? Parte 1

El “enemigo” número uno, el «villano» de toda perdida de peso y no son bien recibidos por las noches, sí, esos, los carbohidratos.

Hoy día los carbohidratos tienen una fama que no les favorece mucho, pero no es otra cosa más que desinformación. Ellos están presentes en TODOS los alimentos pero en diferentes “concentraciones”. Sin embargo, son los macro nutrientes favoritos del cuerpo. Como lo hemos mencionado en el post anterior, entre un 55% al 75% de la ingesta diaria debe estar compuesta de los mismos.

Los carbohidratos que no nos benefician son aquellos que han atravesado múltiples procesos. Todo aquellos que hemos alterado para llegar a ser consumidos por nosotros.

Por ejemplo: las harinas, azúcares, edulcorantes “naturales” o artificiales. También entran aqui los alimentos con varios procesos adicionales: frituras, glaseados, etc. Alimentos modificados genéticamente, alimentos que incluyen conservantes, mejoradores de sabor, emulgentes, etc.

Hay dos grupos, los más conocidos, de carbohidratos:

  1. Los carbohidratos simples: son aquellos ricos en azúcares, pero pobres en fibra. Son de rápida absorción, es decir, el cuerpo no trabaja prácticamente nada para que salgan de él. En este grupo entran todos los alimentos procesados. Pero sobre todo, los azúcares artificiales. El Azúcar blanca, morena, miel, agave, edulcorantes “naturales” o artificiales, etc. Estos carbohidratos no tienen mucho aporte nutricional.
  2. Los carbohidratos complejos: son aquellos ricos en fibra. Poseen un proceso más «lento». Se cree que el cuerpo trabaja «más tiempo» para su absorción y la asimilación de nutrientes.
En estos ultimos carbohidratos incluimos particularmente la fruta, que es considerado simple.

Sin embargo, las frutas poseen buenas cantidades de fibra y nutrientes.

El cuerpo procesa el azúcar en las frutas de una manera diferente al resto de los alimentos. Nuestro cuerpo tampoco la asimila ni almacena de la misma manera que los otros carbohidratos simples. Por ello, ubicarlas en ese grupo con los demás carbohidratos simples no es algo que compartimos. Como todos los alimentos, es necesario tomar en cuenta su producción y cosecha, siendo esta lo más ecológica posible (sin OGM/GMO y pesticidas).

Cuando hablamos de un 55% al 75% de ingesta diaria de carbohidratos, nos referimos concretamente y recomendamos los complejos. Además de que son altos en fibra, poseen un importante valor nutritivo, estos son:

  • Frutas, cualquier variedad y cantidad hasta la satisfacción plena. Evitando mezclarla con otros alimentos o consumirla procesada o cocinada.
  • Todos los vegetales, en su forma más natural y con su piel de ser posible (ecológico).
  • Tubérculos preferiblemente batata, remolacha, zanahoria, sagu, ocumo, ñame, yuca, variedades de patata, etc.
  • Todas las legumbres. Preferiblemente aquellas que podamos conseguir tiernas o germinadas. Garbanzos, frijoles o alubias de todos los colores, lentejas y judías en todas sus variedades. Cuando podamos evitemos el consumo de soja.
  • Los Pseudocereales antes que los cereales. Estos son: alforfón, quinoa, amaranto, mijo, etc. Cereales como última opción. Estos son: el maíz tierno, arroz integral, cebada y avena en grano germinado. La espelta y trigo, cuando no haya alternativa.
Siempre serán carbohidratos complejos aquellos que estén más próximos a como los encontramos en la naturaleza.

Al momento de la evacuación, contribuyen con el movimiento de los desechos. Son bajos en grasas, ricos en nutrientes y mejoran todo el funcionamiento del cuerpo en general.

Una alimentación basada en alimentos de origen vegetal es rica en carbohidratos complejos. Esta se ajusta perfectamente a los lineamientos establecidos por la OMS (55-75%). Además, contribuye con múltiples beneficios físicos, psicológicos y medioambientales.

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Terapia Manual

¿Qué esperar del Quiromasaje?

Si deseas incrementar tu bienestar es importante que conozcas los beneficios que podría aportarte una buena sesión de Quiromasaje.

Cuando se habla de salud y calidad de vida, solemos relacionarlo con una alimentación equilibrada y la práctica de alguna actividad física. No cabe duda que estas dos son el pilar de una vida saludable y puede que hoy día apliques estas reglas físico higiénicas o al contrario, tu día a día no te lo permita.

Las partes del cuerpo donde generalmente acumulamos mayor tensión son la espalda, la cintura y el cuello. Estas dolencias muchas veces son originadas por diversas razones:

– La tensión muscular que nos genera el estrés

– Por permanecer en la misma posición durante un tiempo prolongado (sentado o de pie).

– Por una postura inadecuada o por cargar peso de una manera poco ergonómica.

A nivel muscular  se ùeden mencionar los siguientes beneficios:

– Mejora notablemente el tono de las fibras y la flexibilidad aumenta.

– Disuelve las zonas con adherencias y grasa.

– Mejora la conducción nerviosa y la propiocepción.

– Genera mayor resistencia física y lo mejor de todo es que se incrementa la energía vital.

La acción mecánica del masaje favorece la liberación de tensión muscular permitiendo de esta manera que la sangre fluya con mayor libertad por todo el cuerpo.

Sobre el sistema circulatorio, tiene un doble efecto en la optimización del sistema sanguíneo y linfático. La gimnasia pasiva generada por las manos del terapeuta hace que:

– El aporte de elementos nutricionales y la oxigenación mejoran notablemente.

– Las sustancias de deshecho se eliminan con más facilidad.

– Adicionalmente impide atrofias, disminuye las úlceras por decúbito, reduce la retención de líquidos y mejora el tránsito intestinal.

Sobre el sistema nervioso central (S.N.C.), el simple contacto de las manos del terapeuta genera un efecto relajante. Además podemos mencionar los siguientes beneficios:

– Genera una disminución del estrés, la ansiedad, la fatiga mental y los estados depresivos.

– Los ciclos del sueño se regulan y mejora el estado de ánimo.

Sumándose a esto, la armonización del funcionamiento del sistema nervioso periférico normaliza las funciones de los órganos vitales.

A nivel psicológico está reconocido que una de las principales funciones del masaje es proporcionar relajación y bienestar. Propiciando de esta manera un estado psicofísico que ayuda a restablecer el equilibrio orgánico. Se reduce la sensación de soledad y disminuye la timidez, mejorando notablemente la confianza y seguridad en si mismo. En el ámbito deportivo (de alto rendimiento), sobran los ejemplos de los usos del quiromasaje como calentamiento psicológico. Consigue provocar en el deportista un sentimiento de confianza y optimismo previo a la competición.

Es necesario que se divulgue mucha información de calidad sobre salud preventiva para que todos podamos vivir equilibrados y felices.

En vista de esta cantidad de beneficios, recibir una sesión de Quiromasaje no debería considerarse un lujo o una extravagancia. Para vivir longevos y saludables, es necesario cuidar nuestro bienestar dadas las condiciones psicofísicas a las que nos sometemos diariamente.